martes, 21 de diciembre de 2010

The Road: Al final el padre palma

Buena película para los amantes delcine post-apocalíptico, salida casi a la par que otra menos buena, la cual hemos destripado aquí. Está basada en la novela homónima de Cormac McCarthy. En esta no hay ciegos ninja, sino un padre y su hijo. Ambos personajes, interpretados por Viggo Mortensen hijo de Arathorn y Kodi Smith-McPhee, están en una tierra desolada por alguna clase de cataclismo que no se explica en ningún momento ¿Por qué, se preguntarán ustedes, almas de cántaro? Pues porque para lo que es la película en sí no importa dos cocos. La peli va de vivir y sobrevivir en un mundo descarnado, cruel y brutal, sin apenas comida, donde el hombre es un lobo para el hombre, para orgasmo mental de Hobbes. No hay mucha acción, pero no se echa de menos, el drama, los flashbacks con la madre y los avatares del camino llenan muy bien la película.

Pues los dos protagonistas están en la carretera rumbo al sur, con el objetivo de encontrar un lugar más saludable y cálido. El camino está plagado de bandas de caníbales, gente que antes podría haber sido su vecina o el que le vende el pescado, pero que en un mundo como éste se han visto obligados a alimentarse de lo que queda: Hamburguesa de gente.

El padre está más resabiado que Islero y no deja que nada ni nadie se acerque a su hijo. Sabe que para sobrevivir no debe fiarse de nadie y trata de inculcar esta idea al chaval, inocente y desconocedor de la mala leche que se gasta la gente cuando las cosas van mal dadas.

A partir de esta premisa, padre e hijo tiene varios encuentros con gente indeseable, localizan un búnker llenito de comida y se ponen ciegos de comer, se encuentran con un viejales que resulta ser Robert Duvall con dos kilos de mugre y, en este caso, la compasión del hijo hacen que el padre acepte ayudar un poco al viejo. En fin, cosas que pasan en cualquier viaje de carretera. Ya a mediados de la peli se ve que Viggo está jodidillo, como si tuviese el pechito cogido. Poco a poco va agravándose el problema, hasta que llega un momento que el pobre no se tiene en pie.

Al final de la peli, momento emotivo, llegan a una playa, donde el padre se tumba para no despertarse más. Lagrimilla saliendo por la comisura. Poco después, el chico, con más suerte que Carlos Fabra echando la bonoloto, encuentra una familia de gente que está en la carretera, pero no de los que se comen a la gente, sino de los que ayudan.

4 comentarios:

Neovallense dijo...

Un par de cosas importantes que se te ha olvidado destripar: padre e hijo van hacia la costa, en busca de un lugar en el que haya más vidilla por así decirlo; y también un detalle que para mí es muy importante, y es que una vez apararecen los títulos de crédito comienza a escucharse pajarillos y demás fauna avícola, por lo que se sugiere que el chaval con su nueva familia encuentran ese lugar.

Total, una peli más que interesante. El libro dicen que está genial, así que habrá que leérselo.

Juzam dijo...

Bueno, lo primero creo que más o menos lo digo. Lo de los pajarillos, pues la verdad es que no lo recuerdo XD ¡Recuerda que aceptamos re-spoilers!
La peli en sí me pareció bastante buena, aunque el final es un poco demasiado conveniente y "bueno" para lo que es el espíritu general de la peli. No sé si el libro acabará igual.

Neovallense dijo...

Bueno, si ponen un final más contundente más de uno se mete un tiro, porque la atmósfera de toda la película es deprimente. El final no me parece almibarado, y es abierto, por lo que cada uno piensa lo que quiere (aunque claro, si escucha los pajarillos ya está claro que no acaban mal).

Anónimo dijo...

"el chico, con más suerte que Carlos Fabra echando la bonoloto" jajajaja, buenisimo

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