miércoles, 2 de noviembre de 2011

Contagio: Al final se salva, pero palma cantidad de gente.

Esto... vamos a despedir al becario.
Contagio (2011) es una película dirigida por Steven Soderbergh que narra un posible escenario mundial frente a una pandemia que mata al 25% de la gente que infecta y que se contagia en plan gripe. La peli no es una peli de acción, ni un drama lacrimógeno, ni hay zombies a pesar de que hay contagiados. No obstante, lo cierto es que Soderbergh demuestra sus tablas en esto de sentarse en la silla de dirigir y consigue una historia entretenida y bien hilada que hace que, salvo que tengas una enorme presión en la vejiga producto de un litro de coca cola, te mantenga sentadito en tu sitio durante la hora y media larga que dura.

La película se desentrama por medio de varias historias que se entrelazan y que tienen como escenario de fondo y leitmotiv el contagio mundial. A saber:

La película comienza con Gwyneth Paltrow, que está en Hong Kong por temas de trabajo y parece estar acatarradilla. Cuando llega a casa, descubrimos que es la mujer de Matt Damon, y que ella le pone los cuernos. Al día siguiente de llegar a casa el catarro se le complica brutalmente y palma. Y el hijo de ella. Matt Damon resulta ser resistente a la enfermedad. La hija de él también se salva, después de vivir varios meses intentando evitar el virus.
Ella sale en esta peli, y sus ojazos también.

Por otro lado está Laurence Fishburne, que trabaja en el Centro de Control de Enfermedades de los EE.UU. El tipo lucha por mantener la situación bajo control y tratar de buscar, desde su punto de vista un tanto cuadriculado y burocrático, una vacuna. Comete el error de chivarla a su mujer que se pire de Chicago porque van a cerrar los accesos por cuarentena a la ciudad y acaba siendo juzgado, aunque él está contento porque se descubre la vacuna y en el fondo es un buenazo.

El personaje de Jude Law resulta ser el típico gurú conspiranoico de Internet que dice saber muchas cosas y que el gobierno está ocultando información... ya saben. El tipo además hace cundir el pánico afirmando que la cura es una medicina homeopática y a hacer propaganda en contra de las vacunas cuando se descubre. Al final lo trincan, pero sus seguidores le pagan la fianza. Por supuesto, la homeopatía no funciona ni en las películas y en el mejor de los casos no sirve de nada y en el peor, como estés enfermo, acabas palmando igual.

El personaje de Kate Winslet, que se pone a investigar sobre el campo la enfermedad para Fishburne, acaba contagiándose y se muere.

A la chica de la OMS que mandan a China, la guapa Marion Cotillard, la secuestran a cambio de vacunas para una aldea. Cuando ella se entera que han entregado placebos, se escapa para volver con los secuestradores, entre comprometida y víctima del síndrome de Estocolmo.

Finalmente, encuentran la vacuna gracias a que una investigadora la prueba sobre ella. Se pone en marcha todo el proceso y poco a poco el caos se controla. Ha muerto cantidad de gente, pero el mundo sigue adelante. Gracias, USA. En la última escena se descubre que el paciente cero es Gwyneth Paltrow y que se contagió por culpa del cocinero, que estaba haciendo un cochinillo que se contagió con un virus de un murciélago.

En definitiva, una buena película, que mantiene el interés pese a que carece de una trama especialmente intrigante o una acción desbordante, ni por supuesto efectos especiales con elefantiasis que podemos ver en algunas de las películas que pasan por la cartelera. La actuación más que digna de los protagonistas de relumbrón, una correcta manera de transmitir la sensación de angustia y desolación frente a una sociedad que se derrumba y un guión exento de chirridos hacen que el desarrollo de la película sea atractivo y creíble.

Contagio en IMDb, FilmAffinity y Rotten Tomatoes.

2 comentarios:

Neovallense dijo...

De acuerdo por completo... Marion Cotillard tiene unos ojazos xD

Anónimo dijo...

opino lo mismo

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